Electrificación de Flotas Corporativas: Infraestructura de recarga inteligente
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La decisión de electrificar la flota corporativa ya está tomada en miles de empresas españolas. Según datos recientes, el 41% de las compañías ha incorporado criterios medioambientales en la renovación de sus vehículos, y el 74% de los eléctricos producidos en España se destinan precisamente a flotas corporativas. Pero hay una realidad que muchas empresas descubren demasiado tarde: instalar puntos de recarga puede disparar tu factura eléctrica si no gestionas correctamente la potencia contratada.
En MIAF sabemos que la electrificación no es solo comprar vehículos eléctricos; es rediseñar tu estrategia energética para que el ahorro operativo sea real y no se convierta en una trampa de costes fijos. En este artículo te explicamos cómo implantar infraestructura de recarga inteligente sin aumentar tu término de potencia ni sufrir penalizaciones por excesos.
Retos de cargar flotas en la empresa
El problema del maxímetro oculto
Imagina esta situación: tu empresa tiene contratados 100 kW en tarifa 3.0TD y decides instalar cinco cargadores de 22 kW. Si los cinco cargan simultáneamente a las 9:00h (cuando la actividad industrial está en marcha), estás demandando 110 kW adicionales. El resultado: excesos de potencia que te penalizan entre un 3% y un 5% del término fijo mensual por cada kW excedido.
Para empresas en tarifa 6.1TD (más de 450 kW contratados), el problema se multiplica. La regla del maxímetro al 105% significa que cualquier pico de demanda por encima de tu potencia contratada genera penalizaciones automáticas. Si tu nave consume 400 kW en producción y añades 10 cargadores de 60 kW, necesitas 1.000 kW totales en momentos punta. Ampliar la potencia contratada puede costarte entre 15.000€ y 40.000€ anuales adicionales solo en término fijo.
La trampa de la carga desordenada
El 43% de las empresas reconoce no tener conocimientos profundos sobre gestión de recarga eléctrica. Los errores más comunes incluyen:
Cargar toda la flota en horario laboral: Coincide con consumos de climatización, maquinaria y sistemas informáticos.
No diferenciar entre carga urgente y nocturna: Un vehículo que sale a las 14:00h no necesita carga rápida a las 8:00h.
Infraestructura sin gestión dinámica de potencia: Los cargadores "básicos" funcionan a potencia nominal fija, sin adaptarse al consumo del resto de la instalación.
En términos financieros, esto se traduce en dos problemas simultáneos: aumento del coste fijo (más potencia contratada) y pérdida de eficiencia energética (carga fuera de períodos valle con precios más altos del kWh).
Casos reales: flotas logísticas y comerciales
Una empresa de reparto con 30 furgonetas eléctricas necesita recargar durante la noche para salir operativa a las 6:00h. Si instala cargadores sin control dinámico, tendrá que contratar 660 kW adicionales (30 vehículos × 22 kW). Con gestión dinámica de carga, puede escalonar la recarga y reducir la demanda pico a 200 kW, ahorrando más de 35.000€ anuales solo en término de potencia.
Para flotas comerciales que operan en turnos (taxis, VTC, servicios técnicos), el desafío es diferente: necesitan carga rápida entre servicios pero sin colapsar la red interna. Aquí la clave está en dimensionar correctamente los cargadores DC (50-150 kW) con sistemas de gestión que prioricen vehículos según urgencia operativa.
Gestión dinámica de potencia para no aumentar el fijo
Cómo funciona la tecnología de control dinámico
La gestión dinámica de potencia (GDP) es un sistema inteligente que ajusta en tiempo real la potencia suministrada a cada cargador según el consumo total de la instalación. Funciona mediante pinzas amperimétricas instaladas en el cuadro general que miden continuamente la demanda eléctrica. Esta información se comunica con el controlador de los cargadores, que distribuye la potencia disponible entre los vehículos conectados.
Ejemplo práctico: Si tu empresa tiene 150 kW contratados y en un momento dado la producción está consumiendo 120 kW, el sistema de GDP detecta que solo quedan 30 kW disponibles. Si hay tres vehículos conectados, cada uno recibirá 10 kW en lugar de los 22 kW nominales del cargador. Cuando la producción baje a 80 kW, el sistema reasigna automáticamente 70 kW entre los tres vehículos (23,3 kW cada uno).
Arquitectura Master-Slave para múltiples puntos
Para instalaciones con más de cinco cargadores, la arquitectura Master-Slave es la solución técnica más eficiente. Un cargador maestro recibe la información de consumo total y coordina la distribución de potencia a los cargadores esclavos. Esta configuración permite gestionar hasta 250 puntos de recarga sin necesidad de conectividad a Internet permanente, lo que garantiza funcionamiento incluso ante caídas de red.
Los sistemas avanzados permiten configurar tres modos de operación:
1. Carga basada en excedentes fotovoltaicos: Ideal si tu empresa tiene autoconsumo industrial. Los vehículos solo cargan con energía solar excedente.
2. Carga a potencia mínima garantizada: Asegura 1,2 kW (6 amperios) para mantener carga lenta pero continua.
3. Carga dinámica optimizada: Distribuye toda la potencia disponible de forma equitativa o según prioridades programadas (vehículos con menor SOC o salida más temprana).
Evitar penalizaciones en tarifas 3.0TD y 6.1TD
Para empresas en [tarifa 3.0TD](https://www.miaf.es/post/tarifa-3-0td-ajustar-potencia-6-periodos-pymes), la GDP permite mantener la potencia contratada actual sin ampliaciones. Esto es especialmente relevante porque en esta tarifa cada kW adicional en término fijo cuesta entre 30€ y 50€ anuales según el período. Si evitas contratar 100 kW extra, ahorras entre 3.000€ y 5.000€ anuales solo en este concepto.
En [tarifa 6.1TD](https://www.miaf.es/post/tarifa-61td-2026-eliminar-penalizaciones-excesos-potencia), el ahorro es aún más significativo. La penalización por excesos de potencia puede alcanzar el 5% del término fijo mensual por cada kW excedido. Una industria con 500 kW contratados que sufra excesos recurrentes de 50 kW puede estar pagando más de 15.000€ anuales en penalizaciones evitables con GDP.
Integración con autoconsumo solar
Si tu empresa ya tiene instalación fotovoltaica o está valorando implantarla, la GDP se convierte en un acelerador del ROI. Los sistemas más avanzados priorizan la carga de vehículos en horarios de máxima generación solar (10:00h-16:00h), maximizando el autoconsumo y reduciendo la energía comprada de red.
Caso real: Una empresa logística con 100 kWp de fotovoltaica y 20 furgonetas eléctricas puede cubrir hasta el 60% de sus necesidades de recarga con energía solar si programa cargas inteligentes. Esto supone un ahorro adicional de 0,10€/kWh frente a compra de red, traducido en más de 8.000€ anuales para una flota que recorre 50.000 km/año.
Plataformas de gestión
Software de monitorización en tiempo real
Las plataformas de gestión de flotas eléctricas han evolucionado desde simples dashboards de estado de carga hasta ecosistemas completos de telemática y optimización energética. Las soluciones líderes en España (Electromaps Manager, EVIO Flotas, Chargepoly Lucie, ChargePoint Fleet) ofrecen funcionalidades comunes:
Monitorización en tiempo real de SOC (State of Charge) de cada vehículo.
Control de consumos por cargador, ubicación y conductor.
Alertas automáticas por excesos de potencia, fallos de carga o degradación de baterías.
Reporting de huella de carbono y emisiones evitadas (esencial para cumplimiento de normativas como la Ley de Cambio Climático).
Integración con ERPs para facturación centralizada y control de gastos.
Telemática avanzada: más allá de la recarga
La telemática moderna combina datos de recarga con información de conducción, rutas y eficiencia energética. Plataformas como Geotab o Webfleet permiten:
Comparar eficiencia real vs teórica de cada vehículo (detectando conducción agresiva o problemas técnicos).
Optimizar rutas según autonomía disponible y ubicación de puntos de recarga públicos.
Predecir necesidades de carga basándose en patrones históricos y planificación semanal.
Para PYMES con flotas mixtas (eléctricos + diésel/híbridos en transición), estas plataformas gestionan toda la flota desde un único panel, facilitando la comparativa de costes operativos y acelerando decisiones de renovación.
Interoperabilidad y control de costes
Un aspecto crítico es la interoperabilidad OCPP (Open Charge Point Protocol), estándar que garantiza que tus cargadores puedan comunicarse con cualquier plataforma de gestión. Esto evita el "lock-in" tecnológico y permite cambiar de proveedor de software sin reemplazar hardware.
Las plataformas también permiten establecer límites de gasto por conductor o departamento, con sistemas de reembolso automatizado para cargas domésticas (cuando el empleado carga en casa el vehículo de empresa). Electromaps Manager y EVIO destacan en este apartamento, con reglas personalizables y export directo a sistemas contables.
La plataforma MIAF: control energético integral
En MIAF, entendemos que la gestión de flotas eléctricas no es un problema aislado, sino parte de tu estrategia energética global. Nuestra plataforma de monitorización integra la gestión de consumos de recarga con el resto de tu factura eléctrica, permitiéndote:
Visualizar en cuarto-horario el impacto real de la recarga en tu curva de carga total.
Detectar automáticamente excesos de potencia y recibir alertas antes de que se conviertan en penalizaciones.
Simular escenarios de ampliación de flota o cambios de tarifa para tomar decisiones informadas.
Optimizar potencias contratadas en los 6 períodos de la 3.0TD o 6.1TD según tus patrones reales de consumo (producción + recarga).
Esta visión integrada es lo que diferencia una consultoría energética real de un simple proveedor de software de recarga. No se trata solo de gestionar vehículos eléctricos, sino de hacer que tu electrificación no dispare tu factura.
La electrificación de flotas corporativas es una realidad imparable: el 73% de los españoles exige a las empresas de transporte que electrifiquen, y las normativas europeas aceleran esta transición. Pero hacerlo sin estrategia energética puede convertir un ahorro operativo prometido en un aumento de costes fijos del 20-30%.
La infraestructura de recarga inteligente con gestión dinámica de potencia no es un lujo tecnológico: es la única forma de electrificar sin penalizar tu factura. Combinada con plataformas de monitorización que integren recarga y consumo total, obtienes el control necesario para que la movilidad eléctrica sea realmente rentable.
¿Estás valorando electrificar tu flota o ya tienes puntos de recarga que están aumentando tu factura? En MIAF realizamos un [Estudio Energético Gratuito](https://www.miaf.es/contacto) donde analizamos tu consumo actual, dimensionamos correctamente la infraestructura de recarga necesaria y te mostramos cómo evitar excesos de potencia. Porque la transición eléctrica debe generar ahorro desde el primer día, no problemas en la factura.




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