El sistema marginalista
Actualizado: 29 sept
Archivo histórico: explicación elaborada en el contexto de la crisis de 2021. Se conserva la fecha de publicación y se precisa el cambio del mercado diario a periodos de 15 minutos en 2025.
La crisis de precios de 2021 motivó este artículo sobre el mercado marginalista de electricidad. La explicación se refiere al mercado ibérico y al marco europeo: no todos los países de la OCDE utilizan un diseño idéntico.
Pero, ¿es esto realmente así? Para responder a esta pregunta es necesario entender el modelo energético. Por ello, en este artículo del blog explicaremos cómo funciona el sistema marginalista que fija los precios de la energía.

Un pulso entre generadores y comercializadoras
Los generadores producen electricidad y la vierten a las redes a las que están conectados. El transporte y la distribución son actividades diferentes: la red de transporte no es, de forma general, propiedad de las distribuidoras, y estas redes llevan la energía hasta los puntos de consumo.
La mayoría de consumidores compra a una comercializadora. También existen consumidores directos que pueden participar en el mercado cumpliendo sus requisitos; por tanto, la comercializadora no es un intermediario obligatorio en todos los casos.
La primera pregunta que nos asalta es la siguiente: ¿Si el gas está tan caro, por qué no comprar energía que provenga de otras fuentes más baratas, como las renovables o la nuclear? Eso sería lo más razonable y el paso a seguir en cualquier otro mercado. Pero no es así como funcionan los modelos marginalistas.
En el mercado diario, las ofertas aceptadas se liquidan al precio de casación correspondiente al periodo y zona. Esto no significa que toda la energía de todos los contratos se venda al mismo precio: existen contratos bilaterales, coberturas y condiciones minoristas diferentes.
El Pool
El mercado diario negocia la energía para el día siguiente. Desde el 1 de octubre de 2025 sus periodos son de 15 minutos; los gráficos horarios originales de este artículo son ejemplos históricos simplificados. Las ofertas de venta y compra se cruzan conforme a las reglas de casación.
No se trata de ofertas directas, de una comercializadora en concreto a un generador en concreto. Todas estas ofertas se registran y se arrojan a un “pool”, que es como se llama este conjunto de ofertas de compra y de venta.
En naranja observamos la función de los generadores. Sus ofertas se ordenan de más barata a más cara. En azul tenemos la función de las compañías comercializadoras, con sus ofertas de compra ordenadas al revés: de más cara a más barata.
En este esquema simplificado, el cruce de oferta y demanda determina el precio y el volumen casados para un periodo. No se aceptan todas las ofertas y el resultado no es simplemente el precio máximo que cualquier comprador esté dispuesto a pagar.

Las ofertas aceptadas en el mercado diario se liquidan al precio de casación del periodo y zona. El gas puede influir cuando el ciclo combinado resulta marginal, pero no fija necesariamente el precio en todos los periodos. Tampoco este precio equivale al precio final de todos los contratos.
Un ejemplo práctico

Este gráfico es un ejemplo didáctico de un periodo de mercado, no una cotización real. Si para cubrir la demanda es necesaria una oferta de gas y esta resulta marginal, las ofertas aceptadas se liquidan al precio de casación. Con suficiente oferta más barata, el gas puede quedar fuera de la casación.
Durante el 2020 nadie se quejó del sistema. El gas, cuyos costes son altamente variables, se mantuvo en unos precios bajos, por lo que el punto de casación siempre se alcanzaba a cotas razonables. Este año, sin embargo, el precio del gas se ha disparado por diversos motivos, demostrando que este sistema es muy vulnerable a las fluctuaciones en los costes variables de cualquier fuente energética.
Los combustibles fósiles tienen grandes costes variables, mientras que la energía renovable no. Este es, por tanto, un sistema que favorece a las segundas, a las fuentes de energía más competitivas. Por desgracia, seguimos siendo demasiado dependientes de los combustibles fósiles, ya que la energía generada de manera renovable no es capaz de cubrir toda la demanda. Si hubiese suficiente energía a bajo coste, el punto de casación aparecería mucho más a la izquierda, eliminando las ofertas de gas que se han encarecido tanto.
Un sistema pay as bid remunera cada oferta aceptada según su precio ofertado, pero cambiar el diseño también cambia los incentivos de oferta. No se puede concluir sin más que siempre sería más barato o más caro. Este vídeo explica las diferencias entre ambos.
Por ello, podemos decir que sí nos encontramos ante un problema estructural, pero no de modelo energético. El problema de esta subida reside en nuestra dependencia de los combustibles fósiles y concretamente del gas, aun necesario para poder cubrir toda la demanda energética.




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